bg body right

Historia

A lo largo de la historia, mucha gente ya vivido en el lugar que hoy ocupa la ciudad de Tavira. Ante la presencia de los romanos, hay registros que confirman puestos de fenicios y griegos. Pero lo más sorprendente fue la presencia islámica que permanecieron en las tierras de "Al Garb al-Andalus" (al oeste de Andaluz) durante más de cinco siglos (del siglo VIII - XIII) y, en particular, este sitio tenía una población floreciente y bien fortificados Llame a Tabira, modificando así el nombre original de Talabriga.

Durante la reconquista cristiana, comenzada a partir de las regiones montañosas de Asturias, en el norte de la península, y caracterizada por avances y retrocesos, tanto por parte de los cristianos como por los musulmanes, acontece la fundación de Portugal (siglo XII) y expansión de su territorio hasta el Algarve. Es en este contexto que se encuentra la conquista de Tavira a los moros.

Según la tradición, Tavira fue conquistada a los moros en 1242, por Dom Paio Peres Correia, Máster de la Orden Mil de Santiago, en represalia por la muerte de siete de sus jinetes. Los restos de los caballeros fueron depositados en la iglesia de Santa Maria do Castelo (la antigua mezquita Mor), donde sigue existiendo una lápida.

Después de conquistada, Tavira fue reconstruida por D. Afonso III, quien en 1266 también otorgó su Carta - Carta de los condados medievales, donde se fijaban los derechos y deberes de las personas, la forma de aplicar la justicia - el pueblo.

Tavira creció en importancia hasta el siglo XVI, debido principalmente a su puerto, donde varios productos comercializados y exportados en pescado salado, frutas secas (higos y almendras), sal y vino, lo que alimentando los puertos de Italia y Flandes. La posición geográfica de su puerto - la costa más cercana de África - también resultó crucial y estratégico en el período inicial de la expansión marítima. A partir de este se apoyaba las guarniciones portuguesas en las placetas africanas, así como también a la flota que operaba en el mar cercano. Teniendo también en cuenta que Tavira, en el siglo XVI, fue una población influyente y en relevante crecimiento (la más poblada del Algarve y Portugal), D. Manuel I la elevó a categoría de ciudad, en 1520.

Junto a todo esto el crecimiento demográfico, hay que señalar el esplendor religioso de Tavira, visible incluso hoy en sus 21 iglesias y seis conventos.
Hay varios factores que han llevado a la decadencia de la ciudad, incluyendo la gradual colmatación de la desembocadura del río, con la inevitable pérdida de tráfico de navíos de alto porte. También los efectos de una devastadora plaga (1645/1646) y los terremotos registrados en el siglo XVIII, en especial el gran terremoto del 1 de noviembre de 1755.

Tavira fue también un importante centro de pesca del atún. Esta actividad se inició en 1732, disminuyó en la segunda mitad del siglo XX como consecuencia de la desaparición casi total de las rutas de atún a lo largo de la costa.

Actualmente, la ciudad vive sobretodo del sector de turismo, creciente, que hace poco comienza a descubrir la ciudad. Tavira puede ofrecer testimonios de tiempos lejanos, las marcas y los monumentos de un pasado histórico notable, non olvidando de sus factores naturales, la Reserva Natural de la Ría Formosa, sus montañas y playas, la variada oferta gastronómica en los postres, pescados y mariscos. El pasado histórico de la ciudad es muy rico y puede ser presenciado en sus edificios, hallazgos arqueológicos y el trazado de las calles del centro histórico.